Artículo suscrito por:
Marcelo Gonzales Yaksic, abogado tributarista
El presidente Rodrigo Paz ha presentado el programa «Reporta tu tranca« que es la plataforma para que la ciudadanía informe los trámites que se desarrollan ante entidades públicas que impiden el desarrollo de las vidas y las actividades económicas. La presentación de esta plataforma se ha producido en una profunda división entre el apoyo a la modernización de los servicios estatales y una fuerte crítica centrada en la crisis económica y de gestión.
Un sector amplio de la población urbana observa en el programa una oportunidad para transparentar y modernizar el Estado y continuar con la desregulación para el progreso del país. Se nota que la gente que está vinculada y atormentada con los engorrosos trámites alienta al presidente para que siga adelante con su tarea que lleve a la transformación hacia un Estado transparente, y que estas acciones permitirán dejar atrás el «Estado tranca» heredado de gobiernos anteriores. No debemos olvidar que los trámites y las trancas se ejecutan e imponen por un aparato burocrático, consolidado y fuerte, que necesita principalmente recursos para sobrevivir y que son canalizados por el cobro de las tasas y precios de los trámites. Definitivamente, el presidente ha decidido escuchar a la población y dar la espalda a algunos sectores de la oposición, principalmente vinculados con el evismo y el masismo, que durante dos décadas han incrementado la tramitología boliviana y obviamente la burocracia encargada de cobrar por lo que sea.
Sin duda alguna, que para los burócratas esta presentación no representa otra cosa que «pompa y sonaja» o un discurso alejado de la realidad cotidiana, porque lo que el país necesita son obras reales y no solo palabras o decretos. A esta negatividad frente al sistema «Reporta tu tranca» se suma el temor de que el sistema colapse rápidamente debido a la gran cantidad de quejas sobre los servicios públicos, como en el Servicio de Impuestos Nacionales, Alcaldías, Derechos Rales, el Seprec o Migración. Al final, los burócratas sufrirán un proceso de reorganización de funciones a cargo del Viceministerio de Coordinación y Modernización del Estado que tiene como misión sugerir al presidente del Estado la reorganización de funciones para eliminar duplicidades y ante todo para optimizar el gasto público bajo criterios de austeridad y máxima eficiencia. Esto implica que, al simplificarse o eliminarse trámites, el personal podría ser reasignado o sus roles ajustados para evitar que varias personas o áreas realicen la misma tarea.
Es que las instancias donde se tramitan duplicidades son arcas de recaudación de ingresos jugosos que pueden ser el objetivo de otras instancias estatales y privadas. Aquí el Viceministerio debe tener la responsabilidad de evitar que estas funciones duplicadas pasen de manera camuflada a otras instancias, para continuar con el proceso de la tranca, que impide la reducción del Estado y la purga de funcionarios supernumerarios con grandes sueldos, que están saboteando la gestión estatal.
Para evitar que la delegación o la migración solapada de funciones al sector privado u otras instancias públicas que resultan en cobros duplicados o servicios redundantes que contradigan el espíritu del Decreto Supremo N° 5595, que es el marco legal que estableció las herramientas del programa «Tranca Cero» con varios mecanismos de control y filtros de legalidad. Si el nivel central del Estado tiene en mente delegar ciertas funciones estatales debe tener en cuenta que el control público concentrarse en riesgos relevantes, lo cual sugiere un cambio en la naturaleza del trabajo de los funcionarios que en la actualidad se centran en trámites burocráticos menores.
La herramienta más potente para evitar cobros arbitrarios por servicios duplicados o delegados es el Catálogo Nacional de Trámites del Órgano Ejecutivo. Según el decreto todo trámite, requisito o cobro debe estar incorporado y registrado en este catálogo para ser exigible a los ciudadanos.Si una entidad (pública o delegada privada) intenta cobrar por un procedimiento que no figura en el catálogo, este se considera automáticamente una «Barrera Burocrática» que «encarece» el acceso a servicios o actividades económicas sin justificación legal dentro del catálogo.
Entonces el Viceministerio, no solo tiene funciones específicas para detectar y frenar la duplicidad, sino que debe evaluar y analizar las necesidades económicas de las entidades públicas y también de las entidades privadas que en el futuro reciban la delegación de esas funciones, quedando claro que si se delega una función al privado solo para cobrar un extra por algo que el Estado ya hace, el Viceministerio puede emitir una recomendación para eliminar dicha carga, con el justificativo de que la reorganización de funciones para eliminar duplicidades antes de que sean aprobadas deben pasar por el filtro del Comité Interministerial.
El ciudadano es el primer eslabón que siente y soporta los «sobrecostos», y precisamente el sistema «Reporta Tu Tranca» está diseñado específicamente para que el mismo denuncie estas situaciones, que se constituyen en evidencias sobre «duplicidades y sobrecostos» como insumo prioritario para que el Gobierno rediseñe o elimine ese trámite.
Es importante notar que, aunque el decreto se enfoca en la simplificación administrativa, existe una preocupación ciudadana en las fuentes sobre el rumbo de estas medidas. Por ejemplo, algunos ciudadanos sospechan que el término «Estado Tranca» es un pretexto para la privatización de servicios estatales. Otros critican que, a pesar de los discursos de ahorro, el país sigue endeudándose con organismos como el BID y la CAF, lo que genera escepticismo sobre si el ahorro de la desburocratización llegará realmente al bolsillo del pueblo.
En conclusión, para evitar que los burócratas retengan las «funciones duplicadas» o alienten su privatización de los servicios para migrar en masa, el decreto exige que cualquier cobro o trámite administrativo pase por el Catálogo Nacional, bajo la supervisión técnica del Viceministerio y la vigilancia ciudadana a través de «Reporta Tu Tranca«, asegurando que el Estado sea un facilitador y no un generador de nuevos costos, no solo monetarios sino también mentales.



