Cuando el usurero perdona las deudas

¿Realmente beneficiará el nuevo perdonazo tributario que propone el gobierno transitorio? Parece que sí, pero aún quedan pendientes de solución los problemas más urgentes de nuestro sistema tributario: la usura fiscal, la informalidad, el contrabando y la evasión tributaria como armas de extorsión política, entre otros temas también urgentes. En las condiciones en que fue planteado el proyecto de ley por el Ministerio de Desarrollo Económico y Economía Plural tiene altas probabilidades de que los legisladores de la Asamblea lo aprueben por consenso de todas las bancadas. El Ministerio propone la condonación de las multas y el mantenimiento de valor de todas las deudas tributarias, y el pago al contado del monto nominal de su deuda con el interés simple del 2% anual y del 4% anual si se paga a través de facilidades.

Suponemos que el proyecto de ley incluye a todos los agentes informales que no tributan a las arcas fiscales en igualdad de condiciones que los contribuyentes formales. Lo peor de los perdonazos es que estos contribuyentes en los últimos 34 años han hecho un sacrificio enorme en beneficio de los que no tributan (cocaleros, cooperativistas mineros, transportistas, gremiales), siendo estos los más beneficiados de esta forma de evasión tolerada por el propio gobierno.

Todos saben que en la actualidad el cálculo de la deuda tributaria se realiza con la fórmula del interés compuesto (anatocismo), es decir que el Fisco cobra sus acreencias como cualquier usurero confiscando el patrimonio de los contribuyentes y las empresas; y lo peor, enriqueciéndose ilícitamente. Un planteamiento novedoso en el proyecto de ley y que sí garantiza el alivio de las cargas tributarias es que excepcionalmente el pago de las deudas condonadas se calculará con la fórmula del interés simple (2% anual), es decir sobre el impuesto declarado en términos nominales en la fecha original y sin mantenimiento de valor, concepto tributario perverso que implica en los hechos la duplicación o triplicación de la deuda.

Los proyectistas deberían proponer la modificación del artículo 47 del Código Tributario Boliviano eliminando de una vez por todas la fórmula del interés compuesto y aplicar de manera racional la fórmula del interés simple, con carácter permanente y no solo hasta que dure la pandemia, pretendiendo hacer ver un alivio que es ficticio, ya que una vez que retorne la normalidad la deudas en mora se pagarán con la misma fórmula del interés compuesto. Durante 34 años los contribuyentes han sido despojados por el fisco pagando intereses sobre la suma del tributo omitido actualizado más intereses, sabiendo las administraciones  tributarias que la legislación civil en Bolivia sanciona con nulidad absoluta la usura y con pena de reclusión para el usurero. El Estado no tiene que ser la excepción, bajo ningún concepto.

Si el Ministro Oscar Ortiz pretende aliviar de verdad la carga tributaria sobre los actores económicos del país, ya debería adoptar las medidas necesarias para rescatar la racionalidad y hacer que el Fisco de el ejemplo de transparencia y de justicia tributaria, introduciendo las rectificaciones necesarias en el Código Tributario Boliviano y retomando la fórmula de cálculo del interés simple sobre la deuda tributaria, debiendo el Fisco utilizar en sus determinaciones impositivas la tasa de interés que no superen en general el 2% anual. De este modo la capacidad contributiva de todos los bolivianos se vería favorecida para encarar no sólo los efectos nocivos de la pandemia sobre la economía, sino también un futuro con prosperidad.

© 2020 – Todos los derechos reservados para Marcelo Gonzales Yaksic, abogado tributarista. Propiedad intelectual protegida por la Ley Nº 1322 y el Decreto Supremo Nº 23097.

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