Arrepentimiento eficaz para todos los ilícitos

En el Ley Nº 812, aprobada a propuesta del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas ha introducido la modificación del artículo 157 que legisla el arrepentimiento eficaz. El arrepentimiento eficaz consistía en regularizar el total de la deuda tributaria hasta antes de cualquier actuación de parte de la administración tributaria, haciendo que no se aplique en contra del contribuyente ninguna sanción por la contravención de omisión de pago. El Ley Nº 812 propone extinguir automáticamente la sanción pecuniaria por contravención de omisión de pago, cuando el sujeto pasivo o tercero responsable pague la deuda tributaria “hasta el décimo día de notificada la Vista de Cargo o el Auto Inicial, o hasta antes del inicio de la ejecución tributaria de las declaraciones juradas que determinen tributos y no hubiesen sido pagados totalmente”.

En materia penal no se sanciona con pena alguna a la persona que desiste voluntariamente de la comisión  del delito o que impida o contribuya a impedir que el resultado se produzca, a menos que los actos realizados constituyan delitos por sí mismos (art. 9, inc. 2, Código Penal). Colocando esta figura penal en el ámbito tributario, técnicamente el arrepentimiento eficaz corresponde a una conducta voluntaria del contribuyente de reparar en la medida de lo posible las consecuencias de la contravención tributaria que ha cometido y que se reflejan en la privación de los ingresos fiscales a que tiene derecho la Administración Tributaria, como ente recaudador; así como también en la falta de información con la que debe contar el fisco para conocer los elementos y datos declarados para la determinación de la base imponible. En ambos casos el arrepentimiento se materializa pagando voluntariamente la deuda omitida o presentando la información desatendida antes de que la Administración Tributaria la exija de forma coactiva.

El arrepentimiento eficaz en la actual legislación tributaria sólo se permite para el ilícito de la omisión de pago, pero no para los demás ilícitos, como son la omisión de inscripción, la no emisión de factura y el incumplimiento de deberes formales, entre otros ilícitos contravencionales establecidos en leyes especiales. En esta reforma tributaria que pretende el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas ya debería incluir todos los ilícitos en el concepto de arrepentimiento eficaz de tal modo que el contribuyente no sólo pague sus deudas hasta antes del décimo día de la notificación con la Vista de Cargo o el Auto Inicial; sino que también debería permitir el arrepentimiento del contribuyente con su inscripción en los registros tributarios a requerimiento de la Administración Tributaria antes de imponer la sanción de clausura; la emisión de factura al primer requerimiento administrativo en operativos de control, sin que se ingrese a un sumario contravencional; o el cumplimiento de deberes formales, sin pago de multas, en un plazo prudencial desde que la Administración Tributaria advirtió y comunicó al contribuyente la inexistencia de la información en sus registros informáticos o físicos hasta su cumplimiento real.

Ya es hora de introducir algo de justicia y racionalidad en el Código Tributario Boliviano porque de un tiempo a esta parte, le resulta más ventajoso a la Administración Tributaria aplicar y cobrar multas por incumplimiento a deberes formales, que esperar a los contribuyentes para que se arrepientan pagando sus deudas omitidas.